Lo que pasó aquí
Sir Francis Dashwood mandó excavar las cuevas entre 1748 y 1752, en parte para dar trabajo a los jornaleros tras varias cosechas perdidas; la caliza se usó para una nueva carretera a High Wycombe. Los túneles serpentean junto a una sala de banquetes y cruzan un arroyo subterráneo, bautizado como el río Estigia, hasta el Templo Interior.
El club de Dashwood, la Orden de los Caballeros de San Francisco —el Hellfire Club para los chismosos—, se reunía aquí y en la cercana abadía de Medmenham. Entre sus miembros había políticos y aristócratas, y los perseguían rumores de misas negras y orgías, aunque nadie sabe qué ocurría de verdad.
Las leyendas
El fantasma más conocido es Sukie, una joven camarera de la posada George and Dragon en la década de 1760. Según la historia, unos muchachos del pueblo la engañaron para que fuera a las cuevas vestida de blanco, esperando encontrarse con un lord que quería casarse con ella; en el forcejeo que siguió la golpeó una piedra y murió. Su figura blanca se ve en las cuevas y en la posada.
Los visitantes también describen zonas frías, voces y pasos en los túneles, y algunos aseguran haber visto figuras con túnica cerca del Templo Interior.
¿Realidad o leyenda?
Las cuevas, el club y sus miembros son historia real. Lo de Sukie es una leyenda local sin registros que la respalden, y los «rituales» del club eran probablemente fiestas regadas de alcohol con gusto por la parodia religiosa, más que nada sobrenatural.
Cómo visitarlo
Las cuevas están abiertas al público, con horarios más amplios en verano, y organizan cacerías de fantasmas y eventos de Halloween. Justo al lado está West Wycombe Park, la casa de los Dashwood. Consulta los días de apertura antes de ir.