Lo que pasó aquí
Se construyó entre 1904 y 1907 como sede de la compañía ferroviaria de las Indias Orientales Neerlandesas, la Nederlandsch-Indische Spoorweg Maatschappij, con vidrieras, techos altos y un sótano pensado para mantener fresco el edificio.
Durante la ocupación japonesa (1942–1945) lo tomó el ejército japonés, y se dice que su sótano sirvió de prisión. En octubre de 1945 Semarang vivió una batalla de cinco días entre combatientes indonesios y tropas japonesas, y entre los muertos en torno a Lawang Sewu había jóvenes ferroviarios. El monumento Tugu Muda, justo enfrente, los recuerda. Tras años de abandono, el edificio se restauró y reabrió como museo en 2011.
Las leyendas
Las historias se centran en el sótano, donde los guías señalan las celdas conocidas como la prisión en cuclillas y la prisión de pie. Los visitantes hablan de una mujer holandesa vestida de blanco, una figura sin cabeza y soldados en los pasillos.
Lawang Sewu también se asocia con la kuntilanak, el espíritu femenino vengativo del folclore indonesio y malayo, que aparecería con el pelo largo y un vestido blanco. El edificio ha salido en películas de terror indonesias y programas de caza de fantasmas.
¿Realidad o leyenda?
La ocupación y la batalla de 1945 son historia real, recordada en el monumento Tugu Muda. Las historias de fantasmas son folclore, aunque para muchos indonesios también son una forma de recordar aquellos años.
Cómo visitarlo
Lawang Sewu es un museo gestionado por la compañía ferroviaria indonesia, abierto todos los días; el sótano se puede visitar con guía en determinados horarios. Está en la rotonda de Tugu Muda, en el centro de Semarang.