Lo que pasó aquí
El palacio se construyó entre 1406 y 1420 bajo el emperador Yongle, de la dinastía Ming. Veinticuatro emperadores de las dinastías Ming y Qing vivieron aquí, rodeados de miles de eunucos, sirvientas y concubinas, hasta que el último emperador, Puyi, fue expulsado en 1924. En 1925 se convirtió en el Museo del Palacio.
La vida en palacio podía ser despiadada. En 1900, mientras los ejércitos extranjeros avanzaban sobre Pekín, la favorita del emperador Guangxu, la Concubina Perla, fue ahogada en un pozo del palacio, por orden, según se dice, de la emperatriz viuda Cixi. El estrecho pozo todavía puede verse.
Las leyendas
La historia más famosa es la de una mujer de blanco que camina llorando por el palacio de noche. Guardias y empleados también han hablado de procesiones de sirvientas con antiguos trajes de la corte que cruzan los patios y desaparecen a través de los muros.
Una leyenda moderna sostiene que los muros rojos del palacio, ricos en óxido de hierro, funcionan como una cinta de grabación: durante las tormentas, los rayos «reproducirían» imágenes de las sirvientas del pasado. Hay quien culpa a los fantasmas de que el museo cierre temprano.
¿Realidad o leyenda?
La historia de intrigas del palacio es real, y también el pozo de la Concubina Perla. La teoría de los muros que graban es un mito popular sin base científica, y el museo cierra temprano por conservación y seguridad, no por los fantasmas.
Cómo visitarlo
El Museo del Palacio abre de martes a domingo. Las entradas se compran por internet con antelación y con documento de identidad, y el aforo diario está limitado: reserva con varios días de margen en temporada de vacaciones.