Lo que pasó aquí
Los edificios se levantaron en los años treinta como parte de Kitchener Barracks, una base del ejército británico. Durante la ocupación japonesa de Singapur, de 1942 a 1945, la zona de Changi retuvo a decenas de miles de prisioneros de guerra aliados, y los cuarteles los utilizó el ejército japonés.
Después de la guerra los edificios fueron un hospital militar británico y, desde 1975, un hospital público de Singapur. Cuando el Hospital de Changi se fusionó con el nuevo Changi General Hospital en 1997, el antiguo recinto quedó vacío.
Las leyendas
Las historias cuentan que la Kempeitai, la policía militar japonesa, torturaba a prisioneros en estos edificios. Quienes se colaban de noche hablaban de gritos, pacientes fantasma en las salas y una figura con un viejo uniforme japonés.
Su fama creció con películas de terror locales y vídeos de caza de fantasmas, y se convirtió en un reto para adolescentes.
¿Realidad o leyenda?
El sufrimiento de prisioneros y civiles bajo la ocupación está bien documentado en todo Singapur, pero hay pocas pruebas de que este edificio en concreto fuera un lugar de tortura. Las historias de fantasmas deben mucho a esa historia dolorosa y al vacío de las salas.
Cómo visitarlo
El antiguo Hospital de Changi es terreno del Estado, cerrado al público, y entrar sin permiso es delito. La historia de Changi en la guerra se cuenta con cuidado en el cercano Changi Chapel and Museum.