Lo que pasó aquí
El rey Haakon V empezó el castillo hacia el año 1300. Resistió varios asedios, y a principios del siglo XVII el rey Cristián IV lo transformó en un palacio renacentista y trasladó la ciudad —a la que rebautizó Christiania— al pie de sus murallas.
Durante siglos, parte de la fortaleza fue una prisión cuyos presos se usaban como mano de obra forzada. Durante la ocupación alemana de Noruega en la Segunda Guerra Mundial la controlaron los ocupantes, y allí se ejecutó a miembros de la resistencia noruega. Después de la guerra, en 1945, el colaboracionista Vidkun Quisling fue ejecutado en la fortaleza.
Las leyendas
El fantasma más famoso es Malcanisen, un perro feroz que, según se dice, fue enterrado vivo en la puerta del castillo; la leyenda asegura que quien se lo encuentra muere antes de un año. Otro espíritu, conocido como Mantelgeisten —el fantasma de la capa—, se describe como una figura sin rostro con una capa larga.
Los guardias han contado pasos y voces en los viejos pasillos, y el paseo nocturno de una mujer cuyo rostro nunca se ve.
¿Realidad o leyenda?
La historia de la fortaleza, incluidas las ejecuciones de la guerra, es real y se recuerda allí mismo. El perro fantasma y la figura de la capa son leyendas tradicionales sin origen conocido en los registros.
Cómo visitarlo
El recinto de la fortaleza es gratuito y abre todos los días. El castillo, con su mausoleo real, y el Museo de la Resistencia de Noruega, dentro de las murallas, tienen sus propios horarios y entradas.