Lo que pasó aquí
La tradición fecha el edificio en 1145 y dice que alojó a los canteros que construyeron la iglesia cercana. Durante siglos fue una posada. En 1968 John Humphries la compró para salvarla del derribo y vivió en ella hasta su muerte en 2017, contándole a quien quisiera oírle cómo era convivir con sus espíritus.
Humphries aseguraba haber encontrado huesos de niños y dagas rotas bajo la escalera, lo que para él demostraba que la casa se levantaba sobre un enterramiento pagano. La posada se convirtió en un clásico de los programas de caza de fantasmas.
Las leyendas
Se dice que la Habitación del Obispo es la más activa: los huéspedes cuentan que algo los inmoviliza, los toca y los saca de la cama, y algunos se niegan a pasar allí la noche. Otras habitaciones tienen sus propios residentes: una mujer acusada de brujería que se habría escondido allí, un pastor, un caballero realista y un monje.
Humphries también describió un súcubo que lo atacaba en la cama, y los visitantes hablan de zonas frías, voces y el ruido de muebles pesados moviéndose en el piso de arriba.
¿Realidad o leyenda?
Lo de los sacrificios infantiles y las dagas rituales se basa en los relatos del propio Humphries; ningún informe arqueológico lo ha confirmado. La antigüedad del edificio y su larga vida como posada son auténticas, y su fama actual es obra de la televisión y de un propietario muy entregado.
Cómo visitarlo
El Ancient Ram Inn es una casa privada. En algunas épocas ha acogido cacerías de fantasmas nocturnas de pago; comprueba si hay alguna antes de viajar y, si no, contémplala desde la calle.